OPINIÓN

CONTAMINACIÓN VISUAL EN ÉPOCA ELECTORAL

La contaminación visual se define como todo aquello que afecta o perturba la visualización de algún sitio, o paisaje, afectando su estética. Y que puede incluso llegar a afectar a la salud de los individuos o zona donde se produzca el impacto ambiental. Se refiere al abuso de ciertos elementos “no arquitectónicos” que alteran la estética, la imagen del paisaje tanto rural como urbano, y que generan, a menudo, una sobre estimulación visual agresiva, invasiva y simultánea.

En todas las ciudades del Ecuador la contaminación visual es un problema constante. Cables, postes, letreros y señalética de por sí; pero mediante la manipulación indiscriminada de las personas (tamaño, orden, distribución) se convierten en agentes contaminantes, estos son ubicados arbitrariamente y en la mayoría de casos irrespetando las ordenanzas que intentan regular o eliminar este tipo de contaminación.

En la época de campaña electoral esta problemática se agrava de manera exagerada, no existe candidato o movimiento alguno que no utilice espacios públicos y privados para promocionar su imagen afeando la imagen de la ciudad. Mostrarse a como dé lugar y todo en todo lugar. ¿estrategia de campaña o exceso de presupuesto? Rostros siempre sonrientes, Logotipos identificativos de cada partido y movimiento, tipografías sobrecargadas de color, materiales de todo tipo y detrás de esto un montón de voluntarios y otros cuantos remunerados trabajando hasta 24/7 para dejarnos un solo mensaje de fondo: Gasto electoral, aquí hay plata.

En algún momento escuché decir que – “los postes no votan”- en alusión a un grupo de simpatizantes de un movimiento político que colocaban afanosamente afiches de su candidato sobre los postes de alumbrado público en un populoso barrio de la ciudad con el más espeso engrudo, en mitad de la fría noche latacungueña. Y lo cierto es que si usted no conoce quienes son todos los cientos de candidatos a las diversas dignidades, basta con informarse en los postes que se han convertido en carteleras, en periódicos murales y hasta en sitio para encontrar un empleo o producto.

Es común ver estos ejemplos no solo en el sector urbano, sino también en la parte rural de los cantones, desde afiches A4 hasta gigantografías que oscilan entre los 6 hasta los 12 metros cuadrados. ¡Gasto y más gasto!

Casi todos los candidatos han pregonado ser ambientalistas, pero a juzgar por lo evidente parece que ninguno de ellos sabe a ciencia cierta la cantidad de contaminación que representa esta campaña, papel, plásticos, cartón, alambre, pegamentos, fibras plásticas, tintas y pintura son desperdiciadas durante los 45 días que dura la campaña electoral ¿y luego de ello qué? –todo va a la basura o en el mejor de los casos a la mano de recicladores urbanos que tratarán de sacar unos centavos con esos materiales. 

¿Y LAS LEYES Y ORDENANZAS?

El Director del Concejo Nacional Electoral en Cotopaxi, Gavino Vargas, manifiesta que existen dos escenarios, la campaña anticipada (no autorizada) y la que está dentro de los tiempos de campaña. El 21 de marzo inicia el silencio electoral para lo cual las organizaciones políticas deberán retirar toda publicidad cercana a los recintos electorales en un radio de 100 metros a la redonda.

Wilson Méndez comisario municipal de construcciones, ha señalado que las multas están vigentes según dicta la ordenanza que regula y controla la publicidad en espacios públicos. Tanto el CNE como la comisaría de construcciones han abierto expedientes a cada organización política para ejecutar las correspondientes sanciones económicas. En Latacunga el movimiento Juntos Podemos 33 y la alianza Democracia Sí 20 / Pachakutik 18 son quienes más han transgredido la ordenanza municipal sobre la colocación de publicidad electoral.

Esta campaña electoral 2019 terminará el 21 de marzo según lo dispuesto por el código de la democracia, a partir de ahí los movimiento y organizaciones políticas tienen un plazo de 30 días para retirar toda la publicidad en espacios públicos, es decir remover afiches, gigantografias, banderas y todo tipo de publicidad electoral de postes, casas, edificaciones y demás lugares donde haya sido colocada, caso contrario deberán someterse a las sanciones antes mencionadas.

Lo ciertos es que, si los candidatos no han sabido respetar las ordenanzas, no tienen sentido de compromiso hacia su parroquia, cantón y provincia a la que gobernarán.